Abre tus alas

Me siento pletórica, feliz, me siento bien.

Siento días muy mágicos y reveladores.

Las respuestas llegan y estoy abierta y receptiva a ellas.

Siento como si un chorro de luz me está iluminando, liberándome de esas corazas y cadenas.

Siento que mi alma empieza a tener alas. Siento que a mi alma le están saliendo esas alas para volar.

Siento como mis cadenas se están rompiendo ahora mismo.

Tengo unas sensaciones extrañas en mi cuerpo, pero muy agradables.

Oigo como esas cadenas se rompen, van cayendo, se van aflojando y mi alma se va transformando.

Está blanca, cada vez más blanca, con luz.

Tiene muchas plumas. Están pasando de pequeñas a unas alas enormes, como de ángel.

Siento que esas alas se están colocando en mi espalda, son grandes, como las de un arcángel.

Y están empezando a moverse.

Cada vez más.

Se van colocando y se van moviendo para acomodarse.

Se van moviendo para coger confianza.

Se van abriendo y abriendo.

Son tan grandes como las de un águila.

Me transformo en ese Ave Fénix que resurge de sus cenizas y empieza a volar.

Vuelo, vuelo y voy tomando altura.

Me siento libre, soy libre y fluyo con el viento, y voy contra el viento, hago lo que quiero, vuelo hacia arriba, hacia abajo, en círculo, en picado, planeo.

¡Soy libre!, ¡me liberé de mis cadenas!

Y empiezo a batir mis alas con más calma, disfrutando el paisaje, observando todo a mi alrededor y sonriendo.

Me recreo, disfruto de este vuelo.

Y me poso en lo alto de una montaña y observo.

Recojo mis alas y reposo.

Observo.

Me observo y me gusta quien soy: majestuosa, elegante, amable conmigo y con los demás, confío.

¡SOY LIBRE!

Una respuesta a “Abre tus alas”

  1. […] vez mis registros akashicos, fue volar literalmente. Fue otro punto de inflexión muy importante. El verdadero salto cuántico que todavía no sé definir con palabras, pero que me dio una gran […]

    Me gusta

Deja un comentario