Terapia con caballos, el espejo donde podemos vernos

Sonia acariciando caballo Ilisión

Hace unas semanas tuve la oportunidad de interactuar con caballos. Hacía muchos años que no estaba así de cerca de uno, creo que desde pequeña. Además, desconocía su capacidad terapéutica y que te hacen de espejo, que pueden sentir tu ritmo cardiaco y actuar desde ahí…

¡Y  vaya si me hicieron de espejo!

Una danza sistémica

Curiosamente, la primera yegua en la que me fijé fue libertad, pero cuando fui hacia donde estaban, algo me hizo acércame a Ilusión. Iba con confianza, pero de repente, asomó el miedo, su mirada penetrante y de reojo, por un momento, hizo que me sintiera algo pequeña. Situación que se me da, en ocasiones, ante cierto perfil de personas…

¡Woow! … en seguida me di cuenta… y a partir de ahí empezó un intercambio de movimientos sistémicos por parte de los caballos y míos, siempre con el apoyo y las preguntas de Noelia, que me ayudaron a entender todo lo que pasaba y la información que me estaban dando.

Así que paso a paso, me fui acercando con más presencia, dejándome llevar, y respetando su espacio, buscando su complicidad en su mirada.

Ilusión me transmitía respeto, uno de mis valores fundamentales en este momento de mi vida, también me llegaba firmeza, límites y mucha presencia. Me mostró que se puede ser firme teniendo confianza, y poner límites sin perder la presencia. Me mostró, que se pude ser líder y respetar las jerarquías. Y defender aquello en lo que creemos y protegemos.

sonia acercándose a caballos

De Libertad, me llegaba sensibilidad, tomarse las cosas como un juego y poner límites desde ahí. Que se puede jugar con el miedo y que, aunque hay que tenerlo en cuenta, no debemos quedarnos en él y menos cuando no supone un riesgo para nuestra vidas.

Curiosamente, ambas manifestaban sus límites de formas distintas, una desde la presencia y el respeto y la otra, desde la ternura y el juego.

Mucha información me estaba dando las dos.

Sonia acariciando a caballo Libertad

Por su parte, Quirón representaba mi miedo y me retaba invadiendo mi espacio, para que pusiera límites sin hacerme pequeña ante su presencia. De hecho, me pellizco con su dentadura, en 3 ocasiones y una fue en la barriga, que era donde yo sentí, en algún momento, ese miedo.

Fue una experiencia increíble, donde me sentí muy representada por Ilusión y con una gran conexión con ella. Me transmitió mucha paz y calma y que desde ahí y con presencia es donde quiero Ser.

Sonia riendo con caballos libertad y quirón

Gracias Noelia por acompañarme en este proceso tan bonito.

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