Honrar mis valores

Mucho se habla de los valores, de la importancia de estos. De que son nuestra brújula, porque nos dicen qué es para cada uno bueno o malo, el bien o el mal… Pero, poco se habla de que, lo realmente importante de los valores no es tenerlos, sino honrarlos.

Valores fundamentales

Para mí, identificar mis valores fundamentales, en un momento concreto de mi vida, me dio mucha luz. Empecé a entender porqué me apasionaban ciertas cosas, porqué me sentía bien en ciertos entornos, porqué habitualmente otras cosas me rechinaban por todos los poros de mi cuerpo, y a medida que me adentraba más en mi autoconocimiento, me incomodaban todavía más. Empecé a darme cuenta de porqué me revelaba y/o indignaba ante ciertas actitudes, conductas, situaciones…

Pero lo más importante de todo, fue darme cuenta de si estaba honrando o no mis valores fundamentales. Qué me acercaba o alejada de ellos. Porque la verdadera brújula de los valores apunta bien cuando se honran.

Fue un trabajo de mucha reflexión, pues una vez identificados mis valores más importantes, analizar si mis acciones me acercaban o me alejaban de ellos, tuvo su miga. Ahí estuvo la verdadera toma de consciencia, esos “darme cuenta de…” más importantes.

Porque cuando uno analiza con detenimiento si realmente está viviendo acorde a sus valores, no es de extrañar «darnos cuenta de…» que no estamos honrando, como creíamos, algunos de esos principios que rigen nuestras vidas.

Para mí fue poderoso tomar consciencia de que realmente estaba honrando ciertos valores muy importantes para mí en ese momento. Porque hay que decir, que los valores pueden y suelen ir cambiando a lo largo de nuestra vida, por muchas y diversas razones, es algo muy personal y que depende de cada persona y de lo que va viviendo.

Pero, en ese momento, en el que tomé consciencia de qué valores estaban rigiendo en mi vida, por ejemplo, darme cuenta de que estaba honrando mi valor del respeto, me fortaleció muchos más. Me di cuenta de que hacía tiempo que lo honraba, pero no había sido consciente. Puede observar que había dejado de repetir ciertos patrones de relaciones, que estaba poniendo límites donde antes no los ponía, aprendiendo a decir no, y a hacer las cosas porque realmente me apetecían y no a cambio de algo como atención o afecto.

Otro momento importante fue al analizar esos valores que no estaba honrando, el por qué no lo hacía, qué me lo impedía, qué me alejaba de ellos, y aquí llegamos a un punto crítico, en el que a veces hay que tomar decisiones difíciles porque para honrar nuestros valores puede ser necesario hacer cambios en nuestra vida, cambios como dejar de relacionarse con ciertas personas, incluso familia, dejar un trabajo, mudarse de ciudad o país, etc.

A veces hay que tomar decisiones difíciles porque para honrar nuestros valores puede ser necesario hacer cambios en nuestra vida.

Y aunque en un primer momento suene atronador, de miedo, vértigo o tengamos mil emociones contradictorias, es importante, en este punto, valorar qué queremos en nuestra vida, ¿seguir como estamos?, o ¿intentar mejorar cambiando cosas que a priori pueden resultar dolorosas?. En definitiva, si queremos honrar ese valor del que sentimos que estamos alejados, habrá que tomar acción sí o sí.

También podemos aceptar la situación temporalmente, porque no estamos en el momento de poner en marcha esas acciones necesarias. Pero siempre desde ese ser consciente y haciéndose cargo de que sólo depende de nosotros seguir ahí o empezar a andar el cambio para llegar a donde queremos.

Qué significa para ti cada valor

Otra cuestión importante a tener en cuenta sobre los valores es, qué significan para nosotros cada uno de ellos. Hace poco me lo contaban de la siguiente manera y para mí tenía mucho sentido. El valor es el nombre de la caja o archivo, y dentro de esa caja o archivo, cada uno metemos cosas distintas.

Es decir, el valor del tiempo, la libertad, la lealtad, o cualquiera de ellos, no significan lo mismo para una persona u otra, porque va a depender de nuestro entorno, cultura, herencia familiar, costumbres, religión, país…, hay muchos factores que determinan nuestros valores y sus significados, y que, además, como comentaba antes, pueden ir cambiando a lo largo de nuestra vida.

Para una persona, la libertad puede ser hacer siempre lo que quiera, y para otra, puede ser sentir la sensación de deslizarse por la nieve rodeada de montaña o alcanzar una cima.

Y esto es algo muy importante que debemos tener en cuenta, sobre todo cuando nos relacionamos con otras personas, a cualquier nivel. Porque quizá ambas podemos tener como valor fundamental el compromiso, pero para cada una puede significar cosas distintas. Y darse cuenta de eso, nos ayuda a bajar el juicio, a entender mejor a quienes tenemos delante y decidir qué queremos hacer ante ciertas situaciones y/o personas.

Coaching con valores

Para mí, trabajar los valores y honrarlos, es fundamental para poder vivir en coherencia, por eso, en mis sesiones de coaching, me gusta empezar identificando los valores fundamentales de las personas que acompaño. Y lo hago con el juego de cartas del valor de los valores, una herramienta que ayuda a identificar, priorizar y alinear los valores y permite hablar de lo que verdaderamente le importa a cada persona.

Si quieres identificar tus valores fundamentales, agenda la primera conversación gratuita conmigo, pincha en este enlace.

Nota: Quiero dedicar este artículo a Gon, quien fue mi profesor en mi primer máster y ahora coach y amigo, y me dio uno de los «darme cuenta de…» más grandes en los últimos años.

3 respuestas a “Honrar mis valores”

  1. […] un valor crucial para mí, por lo que tirar la toalla salía fulminantemente de la ecuación, y hoy toma […]

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  2. […] Y aquí es donde quiero llegar, para traer el tema de honrar los valores. […]

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  3. […] sabes por qué pasa eso? Porque hay un valor muy importante que no estás honrando… el […]

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