Hace unos días, a raíz de varias conversaciones, tuve una nueva toma de consciencia, esta vez, relacionada con el miedo. Y es que, me di cuenta de que el miedo no existe cuando estás presente.
Como muchos sabréis, soy cofundadora de una ONG en la selva de Perú. Y cada vez que voy a mis viajes de cooperación, me doy cuenta de que, estando allí, experimento realmente lo que es vivir el momento.
Allí, estoy totalmente en presencia, no hay nada más, solo lo que está sucediendo en cada momento. Siento que todo fluye, que no me cuestiono mucho las cosas y que vivo el aquí y el ahora.
Pero estos día, ha habido algo que ha hecho un clic mayor. Estaba ahí en mi mente de manera lejana, medio escondida en mi inconsciente, pero ha subido a la superficie y ha sido un darse cuenta de hasta qué punto cuando estoy en la selva no hay Miedo.
Y es precisamente, por lo que decía al principio, porque estoy en presencia, porque el miedo vive simplemente en el pasado y en el futuro. Cuando estamos en el presente, cuando realmente estamos viviendo en presencia, no hay miedo, no existe.
Y eso me lo llevo a cualquier momento en el me pongo el traje de Selva de Sueños, esté allí o aquí. Pienso en hacer algo y en seguida acciono. Y es que cuando estoy en la selva, no me planteo si meterme en la selva, ir por un camino o si entrar a una comunidad nativa comporta algún tipo de riesgo. Simplemente lo hago, fluyo y voy adelante.

En ocasiones, cuando vuelvo de Perú o pasa el tiempo, pienso, ¡madre mía! pero hiciste esto, o lo otro y en ningún momento calculaste, ni calibraste los posibles riesgos que podía tener. Simplemente confío.
Y todo este pensamiento, me ha llevado a una reflexión, y es que, hasta la fecha, a pesar de todo lo que puede haber pasado en los 6 años de la ONG, porque hay momentos, como todo en la vida, en los que hay altibajos, porque la vida no es lineal y ha habido que gestionar muchísimas cosas, en ningún momento el miedo ha estado presente en nada de lo que he hecho con Selva de Sueños.
Es decir, cuando yo entro en modo Selva de Sueños, no hay miedo que exista. Y eso es un ¡wow! muy importante, porque es darse cuenta de que realmente podemos hacer cosas sin miedo. Y la sensación, cuando hago las cosas sin tener ese miedo ahí detrás increpando, es increíble, porque no hay límites, no existen los noes, ni hay peros, o es ques…
Y un ejemplo es que, este año, vamos a llevar a cabo en la ONG uno de los objetivos que teníamos hace 6 años, cuando la fundamos, que era poder hacer un voluntariado donde vinieran personas de fuera, de España o de otras partes del mundo, a compartir y convivir con nosotros en la selva. Que pudieran ver lo que hacemos allí y tener otra mirada, además de vivir esa experiencia en las comunidades nativas.
Esto, hace 6 años, era una idea en papel, que se va a materializar este año. Y cuando echo la vista atrás, en ningún momento me he planteado que no fuera a ser posible.
Hace poco más de un año se abrió esa puerta, y a partir de ese momento fui pico y pala, pico y pala, hasta llegar al momento en el que estamos ahora, que, en breve, se va a llevar a cabo ese primer voluntariado.
Cuando haces las cosas desde el amor…
Todo esto, me llevó a otra reflexión, y es que todas estas cosas también están hechas desde el amor.

Cuando haces las cosas desde ese lugar, tampoco hay miedo, porque lo haces con la convicción de que nada puede salir mal. Te pones ese objetivo en la cabeza y sabes que va a salir, porque vas a hacer lo que sea para que sea posible, mover los hilos que sean necesarios, hablar con las personas que tengas que hablar, invertir el tiempo que sea necesario… Y entonces, eso que te propones, sale adelante.
Toda esta reflexión me llevó a una mayor y es: ahora que sé esto y que puedo hacerlo ¿Cómo me lo llevo a otras áreas de mi vida? ¿Cómo puedo tener esa misma sensación, y fluir, en todas las otras áreas de mi vida, de la misma manera?
Con todo esto en la cabeza dando vueltas, lo compartí con varias personas, que me dieron más claridad.
Modo Selva de Sueños
Por un lado, mi amiga Mare me decía que lo viera como mi alter ego, Mi otro yo. Y es que, a veces, buscamos personas en las que inspirarnos, queremos lograr cosas que han logrado. Y ahí está el dicho de que, para conseguir lo que otros han conseguido, tienes que hacer, por lo menos, lo mismo que han hecho ellos. Que su 10 sea tu 0. Y eso, me llevó a darme cuenta de que una de las personas en las que me debería inspirar, es en mí misma cuando estoy “modo Selva de Sueños”.
Causalmente, desde hace unos días, tengo un papelito, que cuando me levanto es lo primero que veo, que dice “¿Quién elijo ser hoy? Y eso ha hecho un clic enrome, porque la respuesta es: La Sonia Selva de Sueños, la que no tiene miedos y confía en que todo saldrá bien.

Sino hay creencias, no hay miedos
La otra gran reflexión, que también me hizo muchísimo sentido, fue la de Miguel. Porque sabemos que una parte de los miedos, se van elaborando a raíz de creencias y experiencias pasadas. Tomando eso en cuenta, me decía, Selva de Sueños nace de cero, no hay experiencias pasadas, ni creencias, por lo tanto, todo es posible, es un libro que estoy escribiendo yo y por eso, quizá me resulta más fácil crear, porque el miedo no está presente en ningún momento, y no hay creencias pasadas que me puedan influir o limitar. Y por eso desde ahí es más fácil.
¿Y ahora qué?
Pues todavía no tengo una respuesta clara hacia mí, pero, por un lado, voy a empezar por observarme más cuando estoy en ese modo Selva de Sueños, sacar a mi observador, sentarlo en su sofá y que analice cómo pienso, actúo, me muevo, qué siento en esos entornos y momentos… para poder llegar a modelarme a mí misma y llevarme a otras áreas de mi vida.
Por otro, intentar hacer como si…, es decir, cuando sienta que el miedo me visita en otras áreas de mi vida, hacer como si fuera la Sonia Selva de Sueños, que en realidad no debería costarme, porque ya soy esa persona :).
Seguramente haya más trabajo por detrás, pero es un primer paso. Además, esta toma de consciencia ha sido muy reveladora y me ha traído una sensación corporal muy bonita que estoy disfrutando e intentando impregnarme de ella.
Espero que todo esto, os aporte u os lleve a reflexionar como a mí. Gracias por llegar hasta aquí. Nos leemos en próximos artículos.


Replica a Sacando a loba que llevo dentro – CONSCIENTEMENTE SONIA Cancelar la respuesta